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Omar Ibarra: Resiliencia, madurez y el arte de volver a empezar.


Omar Ibarra Bailarín

En una disciplina que a menudo rinde culto a la precocidad, Omar Ibarra desafía los cronómetros. Bailarín, docente de Inglés y apasionado del movimiento, Omar ha demostrado que el camino profesional en la danza no tiene una fecha de caducidad establecida, sino un motor interno alimentado por la red de apoyo y la fortaleza mental. Tras superar una fractura que puso a prueba su identidad, hoy nos comparte cómo la danza, más que pasos, es un ejercicio de supervivencia y amor propio.

Desafiando el reloj: Empezar "tarde"

DanzaCDMX: Omar, empezar en la danza profesional "tarde" suele considerarse un tabú. ¿Qué fue lo que te dio el impulso para decir: "No importa la edad, este es mi camino"?

Omar Ibarra: Algo que siempre me ayudó a seguir adelante y retándome fue rodearme de personas que me impulsaran. Además de mi propia voluntad, el que mi familia, maestros y amigos apoyen y crean en mí es lo que más me hace sentir que sí puedo superar todas las malas rachas y obstáculos.

Omar Ibarra Bailarín

DanzaCDMX: ¿Sientes que comenzar con una mentalidad más madura te dio herramientas que quizás un niño no tiene  al enfrentar la disciplina?

Omar Ibarra: En parte sí. El poder aprender desde otra perspectiva y comprender sensaciones de manera “diferente” a como lo hace un niño fue algo que pude tomar como una ventaja competitiva.


DanzaCDMX: Aun así, el entorno es exigente. ¿Cuál fue el obstáculo mental más grande que tuviste que derribar al entrar a un mundo que suele premiar la juventud extrema?

Omar Ibarra: Uno de los retos que incluso actualmente llego a enfrentar es ese sentimiento de no estar a "la altura" y llegar a desconfiar de mí mismo. El silencio del cuerpo: La lesión  como maestra


Omar Ibarra Bailarín

DanzaCDMX: Hace un año enfrentaste una fractura en el pie durante una clase. En ese instante de dolor físico, ¿qué pasó por tu mente respecto a tu carrera?

Omar Ibarra: Hubo mucha incertidumbre. Pasó de todo por mi cabeza: desde pensar qué iba a suceder, si iba a requerir operación o si iba a poder seguir bailando, hasta cuestionarme si tendría que dejar de bailar.


DanzaCDMX: Cuando un bailarín no puede moverse, la danza se vuelve mental. ¿Cómo trabajaste tu bienestar emocional durante esos meses de inmovilidad?

Omar Ibarra: Me costó mucho trabajo. Ver cómo mi cuerpo cambiaba y sentir que "perdía" todo lo que había logrado bailando hasta ese momento fue difícil. Sin embargo, algo que me ayudó fue hablar y compartir con amigos bailarines que habían pasado por situaciones similares. Escucharles decir que todo iba a salir bien fue el bálsamo que necesitaba.


DanzaCDMX: ¿Cómo fue el proceso de aprender a escuchar a tu cuerpo y no apresurar el regreso?

Omar Ibarra: Fue clave escuchar a mi doctor y a mi fisioterapeuta. Entender que no debía forzar el cuerpo, que no debía haber dolor y que, si llegaba a molestar algo, debía conocer mis límites en ese momento y no exigirme de más. Me apoyé en mi rehabilitación, en suplementos, mucha paciencia y, sobre todo, amor a mi cuerpo.

El regreso y la nueva conciencia

Omar Ibarra Bailarín

DanzaCDMX: ¿Qué sentiste la primera vez que pisaste un escenario después de la recuperación?

Omar Ibarra: Me sentí muy feliz. Desde el proceso de probarme el vestuario hasta el momento de escuchar los aplausos del público. Definitivamente cambió mi forma de valorar la danza, mi cuerpo y mi bienestar general. Ahora valoro cada paso de una manera mucho más profunda.


DanzaCDMX: Tras la lesión, ¿has cambiado tus rutinas de autocuidado? ¿Qué consejo le darías a quien ignora las señales de cansancio de su cuerpo?

Omar Ibarra: Sí, ahora trato de mantener hábitos constantes alrededor de mi danza. Mi primera recomendación sería tomar consciencia: hay que darle la magnitud que merece al cuidado del cuerpo, informarnos y, sobre todo, tomar acción antes de que sea tarde.


DanzaCDMX: Para alguien que está pasando por una lesión o que siente que es "demasiado tarde" para empezar, ¿cuál es el mensaje que te gustaría tatuarles en la mente?

Omar Ibarra: Para quien está lesionado: paciencia, créeme que no es el fin del mundo. Tienes mucha danza y arte para ofrecer todavía. Te entiendo, te abrazo y no estás solo.

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