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Entrevista con Jorge Iuit:La Técnica al Servicio de la Libertad en la Danza


Jorge Iuit

Hoy tenemos el honor de entrevistar a Jorge Iuit, un bailarín profesional y coreógrafo con una trayectoria que abarca desde sus inicios en Yucatán hasta su desarrollo en la Compañía Nacional de Danza y la Compañía de Danza del Estado de México. Actualmente, Jorge se dedica a compartir su profunda pasión y conocimiento como maestro, buscando desmitificar el ballet y hacerlo accesible a todos. Con una filosofía centrada en la empatía, la disciplina y la autenticidad, nos cuenta cómo logró hacer de la danza su carrera y, lo más importante, cómo ayuda a sus alumnos a dominar la técnica para que ellos puedan bailar siendo ellos mismos.


DCDMX: Cuéntanos tu historia y todo lo que quieres compartir sobre tu carrera en danza.

J.I.: Inicié mi camino en la danza a los once años. Mi madre trabajaba en un centro cultural en Yucatán y, gracias a ello, entré a un grupo de teatro donde la actuación se mezclaba con la danza. Ahí descubrí la danza folclórica y un poco de jazz. Fue en ese momento cuando mi maestra me hizo ver que tenía talento para construir una carrera como bailarín.

En aquel entonces el ballet me parecía aburrido, así que pensé en dedicarme a la danza contemporánea. Tomé algunas clases privadas para preparar el examen de ingreso al Centro Estatal de Bellas Artes en Yucatán, y la maestra que me entrenaba me señaló que tenía facultades para el ballet. Seguí sus consejos, presenté el examen y fui aceptado. Durante mi formación en esa escuela, mi maestra me motivó a continuar con la danza clásica y a mudarme a la Ciudad de México para estudiar en la Escuela Nacional de Danza Clásica.

Los exámenes de admisión eran intensos: una semana completa de pruebas diarias. Un par de semanas después recibí la noticia de que había sido aceptado. En 2011 me mudé al entonces Distrito Federal e inicié mi camino como bailarín en la capital.

En 2015 realicé mi servicio social con la Compañía Nacional de Danza y, a partir de ahí, participé en numerosos proyectos independientes junto a grandes maestros y coreógrafos. En 2019 ingresé de manera estable a la Compañía de Danza del Estado de México, donde no solo me desarrollé como intérprete, sino también como coreógrafo, llegando incluso a estrenar una obra de gran formato en el festival Danzatlán.

Por motivos administrativos decidí concluir mi relación laboral con la compañía en 2023, consciente de que ese sería el cierre de mi etapa como bailarín. Sin embargo, desde muy joven —aproximadamente a los 19 años— ya había comenzado a impartir clases, y siempre supe que ese camino debía continuar. Enseñar es algo que disfruto profundamente y que me apasiona.

Jorge Iuit

DCDMX: ¿Cuál es el origen de tu pasión?

J.I.: Mi deseo es ofrecer, a través de mis redes sociales, un espacio donde mis seguidores puedan descubrir el mundo del ballet académico más allá del salón de clases. En mis reels comparto tips, ejercicios y reflexiones que buscan transformar lo que a primera vista podría parecer rígido o distante en una experiencia cercana, entretenida y enriquecedora. El origen de mi pasión está en mi propio viaje como bailarín: desde mis primeros pasos en Yucatán hasta mi formación en la Ciudad de México, aprendí que la danza no solo es técnica, sino también disfrute y conexión. Hoy me inspira poder transmitir esa vivencia y abrir la puerta a que otros encuentren en el ballet un universo lleno de posibilidades.

DCDMX: ¿Cuál es tu misión?

J.I.: Me gusta pensar que la clave está en dominar la técnica sin que ella te domine. Cuando somos estudiantes y llegamos al punto donde entendemos los procesos y la técnica se vuelve parte de nuestro movimiento inconsciente, aparece una libertad enorme que te permite bailar siendo tú mismo.

DCDMX: Mucha gente quiere bailar, pero le da pánico empezar. Les da miedo 'hacer el ridículo' o sienten que 'tienen dos pies izquierdos'. ¿Qué le dices a esa persona?

J.I.: Yo le diría que tienen que intentarlo. Incluso, les preguntaría retóricamente ¿Cómo aprendiste a escribir? ¿Cómo aprendiste a hablar? Claramente, escribiendo y hablando, fallando, diciendo cosas sin sentido. Es lo mismo con la danza, al principio nos costará pero la constancia, la disciplina y la paciencia con nosotros mismos dará resultados.

DCDMX: ¿En qué se diferencia tu método de enseñanza para alguien que empieza desde cero? ¿Cómo es una 'primera clase' típica?

J.I.: Mi método para quienes empiezan desde cero se basa en algo muy simple, y son las ganas de aprender. Para mí eso es suficiente. No importa la edad, las condiciones físicas o las posibilidades; lo que realmente marca la diferencia es la disposición y el compromiso. En una primera clase típica busco generar confianza, que el alumno se sienta acompañado y seguro, y desde ahí empezar a construir paso a paso. Si alguien confía en mí y se compromete con su aprendizaje, yo le entrego mi 100%.

Jorge Iuit

DCDMX: ¿Cuál es el mayor 'muro' o dificultad que ves en tus alumnos principiantes, y cómo les ayudas a superarlo?

J.I.: El mayor “muro” que encuentro en mis alumnos principiantes es la sensación de que no cuentan con las condiciones físicas necesarias para bailar ballet. Ese pensamiento suele convertirse en un obstáculo más grande que cualquier limitación real del cuerpo. Mi forma de ayudarlos a superar este reto es construir confianza en ellos mismos y enseñarles a trabajar de manera consciente, disciplinada y constante. Les recuerdo que el ballet no se trata únicamente de tener un físico perfecto, sino de desarrollar la capacidad de superarse día a día. Con disciplina, constancia y trabajo duro, incluso quienes creen que “no pueden” descubren que sí son capaces. Siempre les digo que ni la persona más dotada físicamente logrará avanzar sin esfuerzo, y que, en cambio, alguien que se compromete con pasión y perseverancia puede alcanzar resultados sorprendentes.

Jorge Iuit

DCDMX: Sin dar nombres, ¿tienes una historia de éxito o una transformación de un alumno que te haga sentir especialmente orgulloso?

J.I.: Quiero centrarme en mis estudiantes, especialmente en esos momentos en que deben interpretar una coreografía mía que es 100% ballet. Me apasiona crear piezas sin limitarme a la música clásica o lenta: disfruto trabajar con pop en inglés, canciones en tendencia, incluso con temas de videojuegos. Esa libertad musical me permite diseñar montajes rápidos, técnicos y con un fuerte énfasis en la musicalidad. Cuando trabajo con estudiantes nuevos, percibo un miedo muy común: “no me va a salir”, “es demasiado difícil”, “no soy bueno para el ballet”. Aun así, me gusta acompañarlos en ese proceso y mostrarles que, al aplicar lo que ya saben, el reto no es tan imposible como parece. Descubren que se puede disfrutar, que se puede bailar con gusto, y verlos en el escenario me llena de orgullo. Ellos no lo saben, pero yo estoy más nervioso que ellos en cada presentación, jajaja. Sin embargo, cuando logramos romper esas barreras internas que parecen tan profundas, se siente una liberación hermosa. Ver a mis estudiantes alcanzar ese momento de confianza y disfrute es, para mí, una de las mayores recompensas.

Hace poco viví una experiencia que resume muy bien todo esto: fui invitado a montar una coreografía para el Centro Estatal de Bellas Artes de Yucatán, en un proceso intensivo de apenas una semana, con el objetivo de que los estudiantes concursaran en el Concurso Nacional de Ballet Infantil y Juvenil en la parte coreográfica. Fue muy especial porque significó regresar a mis propios inicios, trabajar con jóvenes que están en la misma etapa en la que yo alguna vez estuve, y acompañarlos en ese camino de descubrimiento. Gracias al gran esfuerzo que realizaron, obtuvimos un reconocimiento por el desarrollo coreográfico de la obra y su proyección artística. Más allá del premio, lo que me marcó fue ver cómo esos estudiantes, que al principio dudaban de sí mismos, lograron transformarse en intérpretes seguros y apasionados. Ese tipo de procesos, donde se rompen miedos y se despierta la confianza, son los que me hacen sentir que mi labor tiene un verdadero impacto.

Jorge Iuit

DCDMX: ¿Qué es lo que más te emociona para el próximo año? ¿Nuevas clases, talleres especiales, o planes que la comunidad de DanzaCDMX deba conocer?

J.I.: En los últimos meses he tenido la oportunidad de ser invitado a competencias, concursos y convenciones de danza, donde he impartido master classes y participado como jurado evaluando coreografías. Esa experiencia me apasiona tanto como crear contenido en redes, porque compartir conocimiento fuera del salón también me fascina. Como juez, suelo dejar comentarios escritos o grabados en audio, y saber que esas observaciones pueden ayudar a muchos bailarines a fortalecer su técnica y seguir con su pasión es algo que me motiva profundamente. Estoy seguro de que en 2026 continuaré por ese camino. Además, quiero retomar mi carrera como coreógrafo. Ya tengo un par de proyectos en desarrollo que pronto compartiré también en mis redes sociales, y me emociona pensar en todo lo que viene.


Jorge Iuit

DCDMX: Finalmente, ¿qué consejo de oro le darías a alguien que está leyendo esto y que sigue dudando en dar el primer paso e inscribirse a tu primera clase?

J.I.: Atrévete, porque nunca es tarde para comenzar. El ballet no exige perfección desde el primer día, solo valentía para dar ese paso inicial. En cada clase trabajaremos juntos, con paciencia y disciplina, y descubrirás que lo que parecía imposible se convierte en un logro alcanzable. Confía en ti, disfruta el proceso y verás que sí lo vas a lograr.

Créditos Multimedia y Contacto.

1. Nvmero XXII. 2. Sin créditos. 3. Alberto Vargas. 4. Alberto Vargas. 5. Nath Martin. 6. Paulo Garcia. 7. Sin créditos

Para colaboraciones: iuitjorge@outlook.com

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